miércoles, mayo 21, 2008

Revelación

Tengo que reconocer que ando muerta de miedo, y que en realidad, aunque no se note, paso mi vida con susto, a casi todo.
Soy terriblemente cobarde, en muchos sentidos.
Además, soy obsesiva, compulsiva, ególatra, intolerante, insegura, desconfiada y completamente desadaptada, aunque estas cosas las he sabido desde.. no sé... desde siempre.
Pero por si eso fuera poco, estos días me di cuenta que no sólo creo que el mundo gira alrededor mío, sino que lo espero, lo doy por sentado, y me da rabia cuando no es así.
Creo que tuve problemas desde chica, cuando empecé a (no) desarrollar la teoría de la mente. Me salté el momento en que los niños descubren que lo que saben ellos, no necesariamente es lo que sabe el resto del mundo.
Hay un experimento simple para comprobarlo: a un niño le muestran una caja de fósforos, la hacen sonar, y le preguntan qué cree que hay adentro. El niño, obviamente responde fósforos. Entonces abren la cajita, y le muestran que hay lentejas.
Después entra otro niño.
Al primer niño le preguntan: "¿Qué crees que va a decir el segundo niño cuando le pregunten qué hay dentro de la cajita?". Un niño con teoría de la mente, va a decir "fósforos", porque entiende que el hecho de que él sepa que son lentejas no quiere decir que el otro niño lo sepa.
En cambio, un niño sin teoría de la mente va a decir "lentejas". Porque cree que si él lo sabe, todo el mundo lo sabe también.
Yo soy como el niño que respondería "lentejas", y más encima se picaría al comprobar que el otro cabro chico dice fósforos.
Así no más es.

21:45 Anotado en Blog | Permalink | Comentarios (4) | Email esto

sábado, mayo 03, 2008

That's all, folks.

Ya. Mañana sale el avión a las 7 de la mañana.
Todos han preguntado por qué me voy. Hay cuatro razones, que escribiré acá, para recordármelas a mí misma cuando me esté preguntando por qué no estoy en Santiago.
Me voy por mi abuelo, que está en las últimas. Me voy por mi papá, que me necesita para trabajar con él. Me voy por lo de la CAJ, para aprender más, especialmente lo del nuevo procedimiento laboral. Y me voy por la razón que me dio Ana Luisa: porque a veces hace bien echar de menos para valorar a la gente.
Me he despedido de casi todos mis amigos bastante relajada, haciéndolo parecer como que me voy de vacaciones, cuando en verdad tenía ganas de repartir abrazos apretados de forma compulsiva y decir palabras de cariño y adios. Como si nunca más los fuera a volver a ver.
Es que mi cabeza es un poco apocaliptica, y el drama viene incluido conmigo.
Y a ti, a ti me habría gustado no sé, decirte más cosas de las que dije -o no dije- y tal vez haber hecho más. Sí, definitivamente haber hecho más. Darte más besos. Estar para ayudarte con el alegato. Ir a ver alguna de tus clases. Cocinarte más cosas ricas aunque no estuvieran ni por lejos al nivel de las de tu mamá. Haber sido menos aggressor o estar tan a la defensiva en algunos momentos. Que pudiéramos comer juntos el chocolate que te voy a dejar arriba del mueble.
Que supieras que por ti sí me habría quedado.

17:05 Anotado en Blog | Permalink | Comentarios (2) | Email esto

miércoles, abril 30, 2008

Final countdown

Ando corriendo haciendo mil cosas, así que no me dio el tiempo ni el ánimo para hacer un carrete masivo de despedida. De todas formas, Juan Pablo, gracias por la oferta, y seguro que te cobraré la palabra para el carrete de bienvenida en enero.
En cambio, seguramente llegaré a Punta Arenas rodando de las muchas calorías que he ingerido en comida y alcohol en la maratón de los adioses individuales. Había una persona en especial a la que quería ver y parece que no podrá ser por la poca paciencia que tengo en estos días, todo lo contrario a mi filosofía zen.
Y así los dos nos perdimos la lasagna de centolla y el abrazo de chao, te quiero, nos vemos.
Unless...

20:25 Anotado en Blog | Permalink | Comentarios (1) | Email esto

lunes, abril 28, 2008

Fragmento (iii)

"(...) Quién sabe – reconocí-. La situación es muy compleja. Tenemos varios problemas. Todo esto hace mucho tiempo que dura y yo, la verdad, he acabado por no entender las cosas. Ni las entiendo yo ni las entiende ella. Lo único que sé es que como ser humano, siento cierta responsabilidad hacia ella. Y no puedo desvincularme. Al menos así lo siento ahora. Aún en el caso de que ella no me quiera.
- Soy una mujer de carne y hueso. – Midori presionó su mejilla contra mi cuello-. Estoy entre tus brazos y confesándote que te quiero. Haré lo que tú me digas. Soy un poco alocada, pero me tengo por una chica honesta, una buena chica. Soy trabajadora, guapa, tengo los pechos bonitos, sé cocinar, tengo un depósito en fideicomiso en el banco que me dejó mi padre. ¿No te parezco un buen partido? Si no te quedas conmigo, acabaré yéndome a otra parte.
- Necesito tiempo – dije-. Tiempo para pensar, para arreglar las cosas, para decidir qué es lo mejor. Lo siento, pero por ahora eso es lo único que puedo prometerte.
- Pero te gusto y no quieres que me aleje de ti, ¿no es cierto?
- Sí.
Midori se separó de mí y me miró a los ojos, sonriendo.
- Te esperaré. Confío en ti – accedió-. Pero cuando elijas, quiero ser la única. Cuando hagas el amor conmigo, piensa sólo en mí. ¿Entiendes lo que trato de decirte?
- Perfectamente.
- No me hagas daño. Bastante me han herido ya a lo largo de mi vida. No quiero que me hieran nunca más. Quiero ser feliz.
La atraje hacia mí y la besé.
- Suelta ese estúpido paraguas y abrázame con fuerza con los dos brazos – me ordenó Midori.
(…)".

(c) Haruki Murakami en "Tokio Blues".

jueves, abril 24, 2008

Some facts

- Me corté el pelo y el corte me gustó los 2 primeros días, hasta que se acabó el alisado de peluquería. En ese momento me di cuenta que la señora peluquera hizo caso omiso de mi petición de cortar sólo tres dedos y en verdad me saco como dos manos enteras. Ahora tengo un pelo impeinable, que espero que crezca con rapidez.
- Anoche tuve el sueño más extraño en mucho rato. Soñaba que era una bruja algo así como excomulgada del gremio de las brujas con sombrero y escoba voladora. Hasta que de repente empezaba la guerra entre las brujas y unos chicos muy guapos, pero muy malos, y me llamaban igual al frente de batalla, pero yo no tenía escoba ni varita, porque me los habían quitado cuando me echaron, así que iba a la casa de un actor brujo que era nada menos que Charlton Heston con la cara de David Carradine, que se compadecía de mí y me prestaba una varita mágica con una punta de hello kitty, porque al final, yo resultaba ser su sobrina.
- Los hombres son bipolares. No entiendo eso de quiero que te quedes, pero no te rogaré, o cada vez que hablas de que te vas pongo cara de muerte, pero no aprovecho el tiempo que puedo pasar contigo.
- Yo también soy bipolar, porque esto de irme me da la oportunidad de carretear más y juntarme con gente que voy a echar de menos. Eso me hace feliz y lo paso bien. Pero después llego a mi casa y me pillo sola con el hecho que viajo la semana próxima y me da una pena terrible que me hace soltar unos lagrimones.
- Mi idea original era hacer un evento de despedida, pero ando con pocas ganas de organizar algo. Quería un asado, pero en mi edificio no hay quincho, así que pensé que de repente en el Cautibar te prestan el quincho y además hay bar y karaoke, pero jamás he estado en la parte del quincho, asi que necesito la opinión de algún conocedor.
- Te quiero, te quiero, te quiero.

00:25 Anotado en Blog | Permalink | Comentarios (3) | Email esto

miércoles, abril 16, 2008

Oh, life can be so unfair

"I'm bold and angry and tortured and tremendous and
I notice when someone has changed their hair part, or when someone is wearing two very distinctly different shades of black or when someone changes the natural temperment of their voice on the phone.
I don't give out empty praise.
I'm not complacent or well-adjusted.
I can't spend fifteen minutes breathing and stretching and getting in touch with myself.
I check my answering machine nine times every day and I can't sleep at night because I feel that there is so much to do and fix and change in the world, and I wonder every day if I am making a difference and if I will ever express the greatness within me, or if I will remain forever paralyzed by muddled madness inside my head.
I've wept on every birthday I've ever had because life is huge and fleeting and I hate certain people and certain shoes and I feel that life is terribly unfair and sometimes beautiful and wonderful and extraordinary but also numbing and horrifying and insurmountable and I hate myself a lot of the time.
The rest of the time I adore myself and I adore my life in this city and in this world we live in.
This huge and wondrous, bewildering, brilliant, horrible world."

Kissing Jessica Stein.